A Johanna Godoy
Cegué mis ojos, Yocasta,
para no ver
otra cosa que a ti,
amada y retenida
en mis pupilas.
Para contemplarte siempre
irremplazable.
Mía, en otra realidad
mejor que la verdad
destrozadora del sueño.
Cegué mis ojos, Yocasta,
para sentirte viva,
acariciándome en el aire
que roza mis mejillas y
se enreda en mi cabello,
como si fueran tus manos.
Nada me importa
no ver más la flor
ni el cielo azul
ni la luna y las estrellas
ni las ciudades bulliciosas
ni los rostros de mis hijos
si puedo verte fija
imagen permanente,
que no borra ninguna otra.
Entre la densa noche
de mis ojos ciegos,
puedo imaginar la luz
por el calor del sol
que cae
sobre mi piel que te añora,
y que sueña
que, en su ardiente contacto,
la besan tus labios.
Cegué mis ojos, Yocasta,
para eternizarte en ellos.
Amor
¡al que no renuncio
aunque tenga el Hades
por castigo!
|
|
|
|
Brindemos por ella, ¡sí señores!, brindemos por esa mujer
que es feliz, que nada la hace llorar, brindemos ya que falta
mucho que terminar.
Que si recuerdo su nombre? tal vez ya hasta he olvidado mis
locuras y el amor aquel, ¡pero brindemos ya! que de este amor
sólo cenizas mojadas han de quedar.
Brindemos señores porque no sé si esto es amar, pero estoy
seguro que en mi mente ella ha de estar, tal vez con otro en su
pecho se ha de acostar, pero qué importa brindemos y no miremos
hacia atrás.
A veces dan ganas de llorar tirar al viento todo mal recuerdo y ser
valiente y afrontar, pero estas cosas de la vida son difícil de llevar
aunque ya no tenga fuerzas para andar.
Brindemos señores y olvidemos ya, que después de esta noche ya
no la quiero recordar...
|
|
|
|
Hoy te tuve tan cerca que mis manos estaban ansiosas
por tocarte, que mis ojos estaban sonrojados por verte,
pero me sentí tan impotente.
Quién quiere esta vida sin sentir, por amar, quién quiere
esta vida tan sola sin nada, es una locura vivir sin amar.
Hoy estabas ahí tan sonriente, no pude evitar verte y decirte
que no aguanto más, porque este destino actúa con
indiferencia sin compasión, si yo sólo quiero amarte tanto
y llevarte dentro del corazón.
No sé, pero algún día comprenderás que no puedo
más y muero por decir que este fuego ardiente quema y arde
por amor.
|
|
|
|
Aunque estés con él, aunque ya ni me recuerdes,
Aunque ya ni haya sentimiento por locura,
Aunque hayas compartido estos besos, aun así
en esta noche escribo como un terco.
Porque aunque a lo lejos estos momentos no sean
míos, y sean del otro que vive en tu pecho, aun así
no me sigue importando tu desprecio.
Aunque un día fui el loco enamorado, que solía llevar
serenata a tu balcón y morir en tus besos, ya sólo queda
una noche fría y un vino al lado brindando por tu nuevo
amor despechado.
¡Por qué aun te recuerdo!, si yo sólo quisiera borrarte sin saber
de esta noche que aun vives en mi alma como un metal se
aferra al fuego, como un cielo que llueve sin sentir mojarse todo
el cuerpo, así quisiera sentir hoy tus besos.
|
|
|
|
Cómo no conocerte y decir que has sido mi inspiración,
que has entrado en mi vida como aquel que entra y sale
por esa puerta sin decir adiós.
Cómo no conocerte y decir la mentira que vuelva la gracia
a tanto perdón, si tan sólo te tuviera en mis brazos y decirte
al oído, como lo hacia antes sin ninguna razón.
Cómo has sido tan cruel al dejar que te amara sin ataduras y
con todo este amor, si tú sabias que en cada momento de mi vida
estabas tú, sí, estabas tú, en esa cama esperando tanta pasión.
Hoy queda el silbido, el susurro, las ganas, la pasión, el grito,
el llanto y porqué no, ¡la inspiración!
|
|
|
|
¡Realmente me pegaste de golpe y me has dejado herido!
aquí, abandonado, moribundo de este terco amor que tan
sólo ha quedado.
¿Realmente creíste que me dolería, ¡ah! que razón has
tenido en eso de los males que tanto he sufrido, pues si
de llanto he quedado tan absorbido.
¿Cómo has hecho para no sentir tanto dolor y desprecio?
¿Cómo has dejado en el olvido tantas palabras que por
amor se han desvanecido?
Pero, ¡cómo has hecho! que en tantas noches frías y
oscuras de dolor queman mi legado pecho.
Ya el cenicero ha quedo repleto, llenos de humo aquellos
recuerdos, y aunque los males no se vayan alejando, tú sigues
aquí como este invierno.
Ya aquellos ojos se están cerrando, cegados por las lágrimas
que van rodando, ¡ah! mi serio recuerdo, porqué tan enamorado
y, tú, a lo lejos...
|
|
|
|
Porque desde que te conocí vives dentro de mi vives en lo profundo del corazón
y no hay nada que pueda olvidarte por una razón.
¿Enamorarme? Sí, enamorarme ese fue el error, sabiendo que este destino cruel
dejaría la mitad en pedazos y la otra echada al perdón.
¿Por qué? Si cada vez que te amaba éramos dos y hoy sólo queda un beso en el rincón,
no sé si guardado o desperdiciado en el tiempo que nos amamos con pasión.
Cruel destino que no nos devuelve aquella ilusión donde éramos tan felices
sin ninguna razón, hoy te recuerdo que en el alma sólo existen dos
el que dejaste y al que quizá amaste como hoy.
|
|
|
|
En esta triste noche cuando te siento cerca,
Cuando no puedo olvidarte, y estas lágrimas
se vuelven en un profundo llanto.
A lo lejos puedo dejar que este suspiro
vuele cerca de ti, cada vez el eco se vuelve
brisa, pero no dejo de pensarte.
Ya el corazón grita de dolor y entre más fuerte
es este sentimiento la locura no frena, y acelera
cada recuerdo de esta noche fría, sola, indiferente
de amor...
A ti!
|
|
|
|
Cada sonrisa me ayuda a construir un disfraz,
que no oculta nada más que mi transparencia
pero sirve de antifaz,
que sirve para disimular un dolor ajeno al sufrimiento,
que no tiene nada que ver con amor
pero pareciera ser el mismo sentimiento.
El silencio que rodea a mi corazón
no es más que otro indicativo de que está dolido
no por culpa del amor sino de una mala elección,
ya que las decisiones de amarte con más fuerza a cada amanecer,
era reproche por no querer obedecer a mi mente y sus razones.
Sin razón me hice esclavo de mis emociones
sin querer me dejé dominar y en cada latido
encontraba un millón de motivaciones.
Ahora como relámpago que surca el cielo
se desvanece, y mi alma de una fuerza para vivir carece,
mi conciencia me reprocha por mi nueva frialdad
juro que no es algo que yo haga conscientemente
es un acto de mi cuerpo contra mi propia voluntad.
Del sentir no siento más que la nostalgia
por el sentimiento pues extraño ser el enamorado
que dejaba su cuerpo en cada respirar
por volar al sitio que por tanto tiempo había soñado,
donde habita un amor tan sincero
que desde que inicia se sabe que jamás puede terminar.
Mi alma se encontró como producto principal de tantas subastas
en donde nadie se atrevía a regatear,
y no necesariamente por que tuviera un gran valor
o por ser algo que nadie quisiera comparar,
sino que la subasta era de mis posiciones,
mi alma antes de ser mía ya era tuya.
Ahora se ha quedodo varada en una anomalía
que ni el cosmos podría abarcar
donde junto con la vida de mi corazón esperan
para cuando de nuevo mi corazón se sienta dispuesta a batallar.
Pero aguarda aun amada mía
que nuestra historia no ha terminado,
recuerda que juré estar contigo hasta la eternidad
y permaneceré pues según entiendo
ésta aun no ha llegado.
|
|
|
|
Las nubes en otoño son delicadamente atravesadas
como destello vitral realizando la danza boreal,
baile andaluz, flamenco gitano que estremece el suelo ibérico
melodía de acordeón adornando la atmósfera parisina.
Así es, fue tu sonrisa, cándida y espontánea, cálida e instantánea
generosa en carcajadas, plena en tonos y notas musicales
diáfana emisión sonora que atraviesa limites terrenales
frecuencia modulada, meciendo las olas del mediterráneo
hasta la cima de los pirineos, creando un eco eternamente momentáneo.
A ella es a quien señalaremos de tales acontecimientos...
Qué alegre es verte sonreír, qué divertida es tu sonrisa,
ese gesto en tu rostro que llena de color cualquier imagen en blanco y negro;
esos pequeños dientecillos formados en fila como esperando bailar
como esperando abril, como esperando invitarte a sonreír también.
Que tu sonrisa no se aparte de ti querida amiga,
que la alegría no te abandone, que la melancolía te perdone
porque cada vez que formas ese pentagrama estelar entre tus mejillas
no le das tregua a la amargura para que salga de su oscuro calabozo,
la sonrisa aniquila su estado calamitoso, la pone de rodillas
sin dejar que ese mal de la tristeza evolucione.
Por cada vez que sonríes, se forman nuevas cosquillas
en las costillas de esta sociedad,
las nubes se agrupan para crear formas espectaculares,
100 frutos nacen de un sólo árbol, 500 aves trinan al unísono, 1,500 colores
pintan un atardecer antes de que amanezca, y 3,500 corazones laten haciendo
que 1,000,000 niños se olviden de la tristeza.
Ves la importancia que tiene tu cándida sonrisa?
Tu sonrisa tan peculiar, tan fácil de identificar, ubicar, detectar
es esa sonrisa que se oye desde Verrés hasta el Vaticano
cuidado con ello, que podés hacer temblar los Pirineos...
|
|
|
|
1585 Se encontraron contribuciones.
Mostrando 1 a través de 10.
|