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No calles marimba, de Víctor Santa Rosa imprimir | correo
NO CALLES MARIMBA.

Cimbra en mis adentros tu voz de madera,
Pentagrama sentimental tallado en hormigo,
melancólico canto que en el alma persevera,
grato murmullo que llevo siempre conmigo.

Árbol que narras purezas de nuestra vivencia,
Arpegio moreno que canta, seduce y enamora,
sublimes acordes arraigados en la conciencia,
de ese embrujo ancestral que en exilio se llora.

Dilecto madero que sacrificas frondoso silencio,
muerto y tallado es ofrenda de vida tu canto,
sonidos que elevas como santificado incienso,
en cuyas añoranzas se enjuga nuestro llanto.

Marimba que al golpeteo de tus costillares,
esparces libre tiernos lamentos en melodía,
murmullo de teclas que en voces celestiales,
ofrendan a Dios su apetecida ambrosía.

No calles Marimba alza tu voz canora,
pues a tu silencio el Indio entristece,
mantén encendida esa flama que devora,
que en aras de este suelo tu cimiente crece.

Canta que de mi pecho un suspiro exhala,
tristezas y alegrías de nuestro diario vivir,
eres orgullo de nuestra Patria Guatemala
y en tu corazón de madera plasma su sentir.

Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, septiembre 1 del 2010.


Incertidumbre, de Víctor Santa Rosa imprimir | correo
INCERTIDUMBRE.

Veo el horizonte y al final del camino,
tus ojos castaños me seducen andarlo,
he vagado ya cómo errante peregrino
y ese deseado final no puedo avizorarlo.

Eres palpable realidad inmersa en mi vida,
que veda la impía fatalidad de la ausencia,
eres cómo arco iris en involuntaria partida,
cuándo egoísta el sol se le oculta sin clemencia.

La gran incertidumbre sobre mí se cernida,
doblega toda voluntad cómo sombra inerte,
esa mirada de miel que tanto hiere y castiga,
enciende en mis adentros el ansia de tenerte.

Veo tu amado rostro cómo estrella en la noche,
cómo el cansado Ocaso se oculta en el infinito,
así tu recuerdo de mi nostalgia hace derroche,
haciendo dentro del corazón su palpitar contrito.

Vaga el pensamiento en la distancia perdido,
que incansable te busca en su incierto destino,
no hay pena ni dolor que lo haga volver rendido
y no descansará hasta no ver el final del camino.

Todo es incierto  aunque tu amor es veraz,
cómo verdadera tu presencia en cada delirio,
a pesar de la ausencia mi alma está en paz,
sumida en tu añoranza su dulce martirio.

Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Julio 7 del 2010.



Fertilidad, de Víctor Santa Rosa imprimir | correo
FERTILIDAD.

Fuiste seducción desde la primera mujer,
llevas en  tus encantos  apetecido pecado,
celestial  mandato de multiplicar y crecer,
cumplido en tus formas apetito tan deseado.

Hay codiciado averno en tus eróticas delicias,
lascivias que despiertas nublando  la razón,
la mente que te piensa en citas tan ficticias,
producto del deseo que despierta la pasión.

Eres apetecida semilla dispuesta a fecundación,
es tu  magna Creación fertilidad sublime de vida,
llevas en tu vientre el amado fruto de esa seducción,
constancia de la ternura de esa entrega concedida.

Eres Gloria que se vive sobre el lecho del deseo,
delicias ofrendadas sin prejuicios pero si con amor,
tersuras de piel que se funden en recíproco galanteo
y de perfiles que se agitan en ese clímax con fervor.

Y no eres Pecado no puede serlo la Creación,
fuiste hecha de nuestra carne en albores de la vida.
Ese unísono palpitar dentro de  nuestro corazón,
es constancia de poder y de inmensa sabiduría.

Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Julio 5 del 2010.


Las Verapaces, de Víctor Santa Rosa imprimir | correo
               LAS VERAPACES.
                 (Cobán y Salamá)

Entre altos bosques de pinos olorosos,
bajo cielos llorando lágrimas benditas,
en mis Verapaces parajes tan hermosos,
ofrendan sus encantos mujeres tan bonitas.

Se elevan airosos sobre imponentes montes,
opalinos maderos de clorofílicos follajes,
riquezas naturales sobre el basto horizonte
y  al amparo de su sombra mueren los celajes.

Son tus señoriales valles fértiles esmeraldas,
sembrados con amor por aborigen campesino,
grato es el desfile de tus hembras con típicas faldas,
llevando prestas el bastimento sobre agreste camino.

Tierras ancestrales señorío del libertario Quetzal,
tu exótica floresta es  jardín de la Monja Blanca,
aún palpitas remembranzas de ese rigor Colonial,
que ocupó tu suelo en desigual lucha de cañón y lanza.

Eternas brumas de esos cielos que lloran fertilidad,
humedeciendo de tus bosques su glauca clorofila,
de tus entrañas pulcros torrentes corren en libertad,
haciendo que los ojos no vean lo que el alma perfila.

Son delicada delicia  las dulces naranjas de Rabinal,
el refrescante Bog, el chile cobanero o el suculento jocón,
También se degusta el delicioso Kak ik  o el típico tamal ,
delicias culinarias elaboradas en rudimentario fogón.

Perlas incrustadas en el norte de nuestra nación,
Celestial  Edén que impone su gloria y majestad,
en cada palmo de tierra queda cautivo el corazón.
Y en esos dilectos paisajes prendido mi soñar.

Autor: Víctor A. Arana,
VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Julio 4 del 2010.


¿Cómo podré olvidarte Guatemala?, de Víctor Santa Rosa imprimir | correo
       ¿COMO OLVIDARTE GUATEMALA?

¿Cómo olvidarte? Si el olvido es para el que no ama,
para el que tiene el corazón de sentimiento vacío,
¿Cómo olvidarte? Si cada instante el alma te reclama,
rebozante de la añoranza por este bendito suelo mío.

El que no ama no recuerda ni tampoco extraña,
pero tú haces presencia  en cada pensamiento,
eres la abnegada Madre que al hijo acompaña,
y sin importar distancia o lugar te palpo te siento.

Llevo impregnados tus subyugantes aromas,
aromas de bosque, de pradera y de montaña.
El sol que despunta sobre fértiles valles y lomas,
hace brillar la campiña con su dorada mañana.

Y allá en la planicie de tus apacibles costas,
donde acarician los mares su cálidas arenas,
esa la luna que impone sus plateadas sombras,
hace llorar melancólicas tus virtuales sirenas.

Eres inolvidable estirpe por ello no se te recuerda;
Se te vive y venera en cada palpitar, en todo suspiro
y en esta sublimidad el corazón y alma concuerda,
que es seductor el ocaso pincelando tu cielo de zafiro.  

¿Cómo olvidarte Patria? Si tu tierra es mi carne,
mi sangre de diamante forma tus caudalosos ríos,
tus bosques verdes pulmones que me dan respiro,
y tu pabellón la grata mortaja cuándo desencarne.

Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Julio 2 del 2010.

UNO DE LOS GRANDES AMORES EN LA VIDA DEL HOMBRE DESPUES DE DIOS Y LOS PADRES,  ES LA PATRIA, ESE PEDACITO DE TIERRA QUE NOS VIO NACER Y QUE LA LLEVAMOS ARRAIGADA EN EL ALMA. PERDON HERMANOS POETAS POR HACERLOS LEER ALGO DE MI TIERRA, PERO CREO QUE LOS SENTIMIENTOS NO TIENEN PATRIA SI NO ALMA Y ALGUNOS DE MIS SENTIMIENTOS PLASMADOS LOS HARAN SUYOS COMO UN CANTO A SU PATRIA A LA QUE AMAN AL IGUAL QUE YO


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