Marinero del mar de tu cuerpo, de Hugo Orozco
Quiero navegar el mar profundo de tu cuerpo con la barca de mis labios, de norte a sur y de este a oeste que los poros de tu piel sean mi carta náutica recorrer cada milímetro cuadrado de tu cuerpo y cubrirlo con la medida sedienta del beso, sudar las paradojas de mi delirio sobre tu espalda descender las veredas de tu cuello embriagador hasta alcanzar las cumbres de tus pechos. Orientarme por el dulce canto de tus gemidos explorar la geografía de tus fronteras y cruzar tus limites izar la velas en el polígono de tu vientre encrestado travesía guiada por el fulgor de tu mirada faro que me permite llegar a la bahía de los sueños en frecuencia cósmica modular al ritmo de la pasión perdiéndome en la imprudencia de tus espasmos para encontrarme en un mundo dimensional. Tu ser y mi ser igual a nuestro ser al cuadrado; brazos, piernas, manos y labios entonando la antigua melodía de cromosomas en flor, magnetismo de polos opuestos en perpetua atracción remolinos de polvo estelar deshojando girasoles de amor, la rosa de los vientos guiando el latir de corazones navegante, pirata y naufrago de tu isla encendida tus caderas señalando el rumbo hacia tu bitácora. Timonel del deseo y corredor de barquilla giroscopio y ampolleta indican que el éxtasis se aproxima cruz geométrica midiendo la temperatura del alma astrolabio atado a tu cintura en movimiento cuadrante de plomada apuntando al monte de Venus girando tres grados al rededor de tu radio horizontal cronómetro nocturno que no detiene el tiempo y culmina con el derrame en la latitud central de tu ser.