Cien mil poemas. Anab. Asturias.
Podría escribirte cien mil poemas, pero con ninguno expresar lo que por ti siente mi alma en pena. Pude mirarte al corazón directo, pero el pavor interrumpió conocer este amor tan predilecto. Ahora nos consume la duda: su problema, que engulle este amor que nos congela, me destruye, endulza y quema. Contando en los días su trayecto, y perder de vista que hablamos entre los dos el mismo dialecto.