Poema, de Julio C. Palencia
Para Fermín y Rafael
Toda mi lengua
se ilumina
de colores fugitivos
bajo la piedra viva
y poderosa de tu nombre.
Me hinco sobre mi sangre
para escuchar tu silencio
de signos y garabatos ininteligibles.
La razón es idiota criatura
para medir tu respiración vegetal
y tu estatura.
No hay huella que preceda a tus pasos
en la perpetua y alta voz
del día dividido
por tu tacto líquido
de sol de estrella.
Este es sólo el comienzo.
Yo fui tu hijo
y tu paciente moribundo
mucho antes de ser tu padre.
Siempre supe
que tu mirada me precedía
y quise hacer del idioma
sueños adiós y todo
el esqueleto de mi polvo
un compañero alado
del trigo aún semilla
sin jaula
de chispas quemantes
y trascendentes.
Eres migración del agua y del aire
árbol de mis pies abarrotados
de hojas sueltas ya caídas.
Yo soy poseedor tan sólo
de una sombra insuficiente
que no alcanzará para tu sed
por mucho tiempo.
Tomado del libro Todos los silencios
Publicado en el 2001 por la
Universidad Autónoma del Estado de México UAEM
Comentarle a un amigo | Ver comentarios (0) | Thu 5 Apr 2012, 19:11pm
Del amor cuando empieza, de Julio C. Palencia
Me hago el dormido
cuando se acerca la hora del sábado en que vendrás.
Quiero que me encuentres dormido, listo para ti.
El amor, cuando empieza, es siempre animal formidable.
Comentarle a un amigo | Ver comentarios (0) | Sat 11 Feb 2012, 10:30am
Soñar despierto, de Julio C. Palencia
Desde que sueño despierto
voy agotando con alegría los días
como si fueran mis primeros pasos y temiera perder el
equilibrio,
como un condenado
que ha olvidado
el castigo que él mismo se había impuesto.
Comentarle a un amigo | Ver comentarios (0) | Sun 5 Feb 2012, 16:11pm
Cantando bajo la lluvia, de Julio C. Palencia
para Patricia Pedroza
Ella está conmigo.
Yo canto.
Sigo las pautas de la lluvia
y de las hojas desprendidas
lenta liviana
vocalización del arcoiris vegetal
rojo
verde amarillo
azul múltiple abrazo.
La tarde cae llena de cuervos
en todos los octubres fugitivos
y ella cuenta una
dos hasta cien mil
las hojas del otoño
que aún no llega.
Canto desde su sonrisa
desde sus mares
una canción a medias un tartamudeo.
Ella ríe me acaricia el
alma.
Hemos llorado tanto juntos
que a veces olvidamos
con qué letra empiezan nuestros nombres.
Se prolonga su cabello
hasta los altos mares
metálicos
vagabundos
y la levanta el viento
como un papalote
una bruja benévola y sin escoba
un árbol infinito de sombra poderosa profunda.
Me quedo sin voz.
Ella está conmigo.
Poco importa si se apaga el canto.
Comentarle a un amigo | Ver comentarios (0) | Sat 10 Dec 2011, 17:13pm
No Sirve de esa manera, de Julio C. Palencia
Qué vulgar el amor cuando semeja un triste Ministerio de Estado
qué desgracia que se parezca a una Secretaría de Gobierno
en donde el trámite es todo lo que importa
y el cuidado de la apariencia sin sentido
malbarata todo este amor que nos tenemos
y que se queda en ganas, sólo en unas ganas absurdas de
amarnos.
No sirve de esa manera, amor.
Comentarle a un amigo | Ver comentarios (0) | Fri 7 Oct 2011, 7:02am


